Referentes
Hoy es un día de sensaciones encontradas: la pena de ver marchar a un gran compañero y amigo de tu entorno laboral (de una manera no traumática, eso si) y la alegría de ver que le espera una etapa muy ilusionante en la que sabes que va a disfrutar de la libertad de poder elegir los proyectos en los que se embarque y en los que muchos esperamos que nos tenga en cuenta para seguir aprendiendo junto a él.
En tu vida profesional se pueden contar con los dedos de la mano las personas que te marcan de alguna manera: son personas que han trabajado junto a ti y cuyo trato es diario o personas que rondan en tu perímetro laboral y que acaban siendo un referente, un espejo en el que mirarse y una fuente de ánimo para seguir en sus malos momentos profesionales (que, lógicamente, todos sufrimos de vez en cuando).
Mi concepto de éxito profesional no se mide en el número de cifras de tu nómina ni en el cargo que hayas ocupado, sino en que para una inmensa mayoría de tus compañeros hayas sido alguien de quien aprender, a quien respetar y que haya marcado positivamente una huella en ti. Alguien que te empuja a seguir en la brecha porque quieres seguir diciendo con orgullo “Yo trabajo en el mismo sitio que él”. Un referente.
No he dicho el nombre de mi referente ni lo voy a hacer. Él ya sabe quién es y muchos a mi alrededor también. Y si lee esto, comentarle que si el éxito en esta vida es el reconocimiento y admiración lo has conseguido con creces, compañero :-)